Diferentes matices caracterizan al estelar piloto chuquisaqueño. Considerado el conspicuo piloto de su natal. Piloto fino, veloz, elegante y excelente persona, pero una serie de infortunios en carreras que venía ganando, sumando a decisiones equivocadas en algunos cambios de las marcas fueron sus antecedentes.

Oscar, tranquilo y afable supo aprovechar para de a poco ganarse un lugar importante en el ambiente automovilístico boliviano, pero era tremendamente confiable por el orden y la planificación que establecía.

Esta receta de confiablidad le permitió alcanzar cuatro títulos nacionales todos con merito propio. Piloto meticuloso, cuidadoso, responsable pudo convertir esta trilogía en cuarteto porque incorporo al buen coche. También, pudo quedarse con el papel del mejor piloto, pudo hacer muchas otras cosas más en su metódica y exitosa trayectoria. Un mentor sin duda.

Oscar, único automovilista deportivo porque hasta hoy nadie tuvo el privilegio de tener como copiloto a un Presidente Constitucional de la Republica. Dr. Luis Adolfo Siles Salinas.

Oscar, manejador de Ferrari, Jaguar, Toyota, BMW, Mercedes. Ford. Hasta Circuito tiene. Hoy en día el mejor. El Mónaco sudamericano, lo llaman. Aldo Quaglini, elaboro un Libro bien hecho de su Circuito. Fue excelente locutor de radio. Oscar un gentleman. De pulcro manejo. Único piloto boliviano en aparecer en tapa de la revista chilena.

Compitió con tres generaciones. Los Hubner, Los Bendek. Los Franulic. Los “Chino” Méndez. Los Eid.
Oscar Rafael, fue “Cónsul de Sucre”. Debuto en auto prestado. Con llantas prestadas. El Embajador de EE.UU. le obsequio 50 dólares. Oscar, aseveraba el Jaguar es mi preferido. Ostentara por siempre el registro La Paz-Oruro. 1h02`piso de tierra. En Jaguar.
Pertenencia Carburando















