Objetivo cumplido se sumó puntos, el plan está en marcha y el sueño está incólume eso cuenta luego de los resultados logrados por Marco Bulacia Wilkinson en el Rally de Estonia.
Los entendidos opinan que el nacional no es promesa ya es realidad por lo expuesto hasta hoy, pero también hay conciencia que la diferencia existe en el automovilismo deportivo por la innumerable cuantía de alternativas de orden técnico existentes y eso cuenta al finalizar la jornada.
Más tiempo sentado en la “butaca” tendrá como resultado mayor eficiencia en todos los órdenes que comprenden un rally efectivo. El aficionado al automovilismo tiene una esperanza en Bulacia, porque este demostró que se puede alcanzar metas complejas con capacidad, esfuerzo, sacrificio y coraje.
Restan tres fechas que serán complicadas para el boliviano, porque debe defender su propósito, el título en su Clase WRC3, pero más allá de estas circunspecciones hay una manifiesta confianza en su producción.
Talento existe, manejo prolijo también, además de la voluntad y lo más importante el apoyo incondicional de la familia eso es invalorable.
(por: Fer Aramayo)














